La guerra de los doblajes

El idioma español está en guerra. Antes, podíamos hablar por la calle y tranquilamente de la lengua de Cervantes, hasta Gabriel García Márquez podía hacerlo. Pero ahora, ahora ya no se sabe si hablamos de la lengua de Belén Esteban o de la de Hugo Chávez, aunque un importante sector de los hispanohablantes estaría de acuerdo con cortársela a ambos.

Los catalanes ya no son los únicos que aborrecen el castellano más castizo (el que debía recitar Quevedo por Madrid). Cuentan también con todos los enemigos a ultranza del que llaman gallego despectivamente y por encima del hombro. La cruzada por el español latino ha comenzado y hasta los de Valladolid están acojonados.Y hablo de Valladolid no porque el río Pisuerga pase por allí sino porque es el lugar donde los ibéricos presumen practicar el mejor castellano del mundo.

“Porque man, que se creen los españolitos, el gallego sólo se habla en un país y el latino en muchos más”, leía en un comentario de Taringa mientras me volvía loco buscando capítulos de South Park en español ibérico. “El dobalaje en latino de South Park es una puta mierda”, sentenciaba por otro lado un internauta vallisoletano. La guerra, señores, había comenzado.

Una guerra inútil como todas las demás y que podía haberse evitado, también como todas las demás. No con un Tratado de Tordesillas 2.0 para repartir los doblajes meridionalmente, ni enfrentando cara a cara el castellano de García Lorca con el de Ruben Dario. Me imagino la escena: a cada lado del cuadrilatero, dos bandos irreconciliables. A mi derecha, con 21 obras publicadas y calzoncillo rojo, El hijo de Magallanes, y a mi izquierda, con calzoncillo negro y 25 obras El último bolivariano. Uno maneja la eñe como nadie y el otro es un as con el espanglish, pero ambos son dos púgiles de altura… ¿Quién ganará?

Ninguno lo hará y podríamos evitar todo esto si aceptamos las cosas tal y como vienen, es decir, en versión original. Los traductores que pegan subtítulos altruístamente son el futuro, la auténtica esperanza de un mañana en Original Version todo el rato. Mientras, los doblajes sólo nos han traído la guerra y una pérdida de calidad con respecto al material original. Salvo en South Park claro, pero siempre hay excepciones.

En cualquier caso, ¡larga vida para todos los cibertraductores!

About these ads
Esta entrada fue publicada en Literatura, Películas, Series, Sociedad y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La guerra de los doblajes

  1. seriefilo dijo:

    Es una cuestión de piel, pero en vez de estar orgullosos que una cultura como nuestra sea tan potente, despotricamos como nadie.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s